En el principio, la necesidad de medir el tiempo generó un aumento exponencial en el ingenio de los primeros matemáticos, antes se medía el tiempo durante el día con la posición del sol y la sombra que este generaba y en la noche con las estrellas. Sin embargo, cuando eran días nublados se veía complicado medir el tiempo, aun así, los hombres fueron evolucionando las herramientas de medición, entonces, aparecen los relojes de fuego que son aquellos que funcionaban como una vela mientras se consumían, después llegaron los relojes de arena que eran más conocidos que los anteriores y los relojes de agua que funcionaban de una manera similar.

Entenderíamos mejor la importancia de la medición del tiempo con exactitud cuando en un principio los primeros navegantes de altamar lo utilizaran para encontrar su posición en la tierra, la mejor herramienta era el cronómetro marino de gran precisión que debía controlar con demasiada exactitud el tiempo para servir de referencia estándar, es decir un horario portátil, útil en la determinación de la longitud geográfica en la que se situaba el barco donde se comparaba con la hora local mediante cálculos astronómicos.

A medida que transcurría el tiempo, el cronómetro se fue perfeccionando para incrementar sus funciones y medir de manera más exacta el tiempo, hasta el punto de medir el tiempo de plank que es el lapso de tiempo más corto jamás medido por el hombre.
La palabra cronómetro es un neologismo de etimología griega Cronos, que es el titán del tiempo y metron que es un sufijo que significa: aparato para medir.
Es un mecanismo que mide con enorme precisión un tiempo determinado, estos instrumentos son utilizados con propósitos desde deportivos, científicos, de navegación, y hasta cotidianos.
Normalmente existen dos tipos de cronómetros, análogos y digitales, los análogos son los que tiene una manecilla para ir contabilizando el tiempo, los digitales tienen una precisión más sofisticada para contar el tiempo mediante un tablero que muestra el número exacto y algunos tienen la función de cuenta regresiva.

Actualmente los relojes de la más alta gama tienen que obedecer ciertos estándares de calidad en cuánto a la precisión de sus cronómetros, más conocida como la certificación COSC por sus siglas Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres es decir, el instituto oficial de pruebas de cronómetros Suizos que es la encargada de certificar el funcionamiento preciso de los relojes de pulsera en Suiza.

La precisión y la exactitud son dos características elementales no solamente para los cronómetros, si no para todas las cosas que se hagan en la vida, son dos cualidades que se deben tener para lograr los mejores resultados en sus propósitos, por eso hacen parte de la evolución tecnológica de la humanidad ya que cada vez es más sofisticada y cumple más funciones para mejorar la vida de todos.